Este fin de semana hemos vivido un clásico que nos ha dejado un equipo claramente victorioso, como es el FC Barcelona. El equipo de Zidane ha visto como la distancia con el líder ha aumentado nada menos que hasta los catorce puntos, una distancia prácticamente insalvable.

La primera mitad transcurrió igualada y sin ocasiones

Apenas hubo ocasiones reseñables en la primera mitad. Los acercamientos a la portería rival llegaban a cuentagotas, entre ellos uno de Paulinho que salva Keylor Navas y un tiro al palo de Karim Benzema. Así pues, los equipos se fueron al vestuario con el mismo resultado que en el inicio, un 0-0.

El Barcelona dominó la segunda mitad

El equipo de Valverde fue el claro dominador de la segunda mitad. Salió del vestuario imponiendo su estilo, haciéndose con el dominio de la pelota, y con un Messi que poco a poco fue creando espacios. El primer gol lo haría Luis Suarez en el minuto 54, seguido de un penalti que marcaría el devenir del partido. Una jugada clara para el Barcelona, que termina con un remate detenido por Carvajal con la mano. La consecuencia de esa acción fue una tarjeta roja y un penalti a favor del FC Barcelona, por lo que el encuentro se ponía muy cuesta arriba para el Real Madrid. Leo Messi no fallaba y anotaba el 0-2, dejando al conjunto blanco muy tocado, en el minuto 65 de partido.

Monólogo total del FC Barcelona, con alguna llegaba con peligro por parte del conjunto local, pero donde los tres puntos no peligraron para el conjunto culé. Leo Messi apareció y revolvió en la segunda mitad, mientras que Cristiano Ronaldo pasó desapercibido en el juego y en las ocasiones del equipo.

El Real era favorito antes del partido

El conjunto de Zidane partía como favorito para llevarse los tres puntos en el encuentro, según las cuotas de las casas de apuestas como Paston. Quizás la necesidad imperiosa de conseguir los puntos y recortárselos al líder, así como el factor cancha puedan ser las razones para dicho favoritismo, que ya se vio en el campo que no existió en ningún momento.

El equipo blanco alarga su período de crisis en la competición doméstica, a pesar de haber conquistado el Mundial de Clubes, su dinámica en La Liga es realmente mala, ocupando la cuarta posición, y muy lejos de la zona alta de la tabla con equipos como FC Barcelona, Atlético de Madrid o Valencia por delante. Mucho tendrán que mejorar en este parón navideño para evitar problemas a la hora de clasificarse para la Champions League, una competición donde a priori centrarán todas sus fuerzas esta temporada, ya que se puede afirmar que el título de Liga se ha puesto prácticamente imposible.

Habrá que ver también si hacen uso del mercado de fichajes invernal, ya que Benzema está siendo objeto de crisis y el foco de las miradas en lo que respecta a la sequía goleadora del equipo, que está pidiendo con urgencia un delantero goleador. Quizás esa sea la posible solución a los problemas del equipo, o quizás no….